Antonio Gómez Sánchez regentaba el Hostal El Molino, en Nerpio, propiedad del Ayuntamiento de la localidad, cuando detectó que necesitaba hacer inversiones para mejorar la rentabilidad de su negocio. Así, por un lado, apostó por una reforma que mejorara la ocupación del local y propiciara el ahorro energético, rebajando costes y dando más rentabilidad a su negocio. Por otro lado, amplió servicios, con el de catering, para responder a una demanda que venía notando en sus visitantes.

Una de las mejoras de ahorro energético consistió en cambiar las bañeras de las habitaciones por ducha, con el consiguiente ahorro de agua y haciéndolas además más accesibles y adaptadas a personas con problemas de movilidad.

El proyecto requería una inversión de algo más de 51.000 euros y obtuvo una ayuda de fondos LEADER de unos 17.000 euros. Ayuda que gestionó a través del Grupo de Acción Local Sierra del Segura.

Esta inversión ayudó a consolidar dos puestos de trabajo en Nerpio, medida muy importante para fijar población y luchas contra el fenómeno de la despoblación que tanto castiga, actualmente, a nuestra comarca.