Cabe indicar que no existía un estudio previo sobre el patrimonio preindustrial de Riópar, por lo que este trabajo cubría esa necesidad.
Un estudio con el que se añadía valor al patrimonio industrial y pre-industrial de Riópar, a la vez que se creaban más espacios para visitar (por ejemplo con el establecimiento de rutas senderistas) y se dan a conocer otras actividades laborales tradicionales, también asociadas al desarrollo de la industria metalúrgica, y configuradoras de la identidad comarcal.
El actual pueblo de Riópar surge de las denominadas “Reales Fábricas de latón y zinc de San Juan de Alcaraz”.
Dichas fábricas se instalan en Riópar por el conocimiento que en el siglo XVII se tenía sobre la existencia de minas cobre y zinc en la zona.
Este hecho origina la creación de hornos para separar la mena de la ganga y, a su vez, hornos para fundir el metal una vez limpio de impurezas.
Alrededor de minas y fábricas, la población va aumentando, llegando a constituirse tres poblaciones con la consecuencia de la necesidad de más hornos para proveer de ladrillos, tejas, objetos para el hogar, cal, yeso, etc. a la creciente población.
Por todo lo anteriormente expuesto, los hornos se distribuyen en la totalidad del territorio para cubrir las necesidades que se dan en cada momento.
Se trata de una parte muy importante del legado de nuestros antepasados que merece la pena conservar tanto físicamente como en la memoria a través de la localización de dichos hornos.
Localizar esos hornos de cobre o zinc, caleras, pegueras que forman parte del paisaje industrial, etnográfico, cultural y fluvial permitía crear localizaciones a visitar.
AYUDAS LEADER Se requería una inversión de 11.954€ y llegaron fondos europeos por 8.727€.