Este domingo, día 1 de diciembre, llega un año más la ruta senderista Nerpio-Alcaraz, este año en su 36ª edición, como cada mes de diciembre el Grupo senderista de Albacete organiza esta ruta que recorre lugares espectaculares de la Sierra del Segura, hasta llegar a la localidad vecina de Alcaraz. La ruta se realiza por etapas del 1 al 8 de diciembre, saliendo desde Nerpio, visitando Sege, Yeste, Moropeche, Mesones, …

¡Si te animas a participar este año, el plazo de inscripción está abierto!

PARA VER TODA LA INFORMACIÓN, ETAPAS, CONSEJOS DE INTERÉS, CONDICIONES GENERALES E INSCRIPCIONES, pincha en el siguiente enlace y apúntate.

http://www.centroexcursionistaab.es/actividades/

HISTORIA DE LA MARCHA NERPIO – ALCARAZ:

A finales de 1983 algunos componentes del Centro Excursionista de Albacete, fundado en 1978, mantienen una conversación. Tienen la costumbre de hacer una ruta en esas fechas por la zona del Calar del Mundo, y se han reunido para concretar los detalles. Unas cervezas después habían decidido recorrer toda la Sierra Albaceteña, de sur a norte, desde Nerpio hasta Alcaraz, atravesando los cuatro ríos principales que la riegan, el Taibilla, el Segura, el Tus y el Mundo. Estamos ante el comienzo de la Marcha Nerpio-Alcaraz.

No llevaban tienda de campaña y la primera noche durmieron en casa de las maestras de Nerpio, conocidas suyas. El resto de las noches las pasaron en cuevas, casas viejas o cabañas de pastor. La gente quedaba completamente alucinada cuando los veían aparecer, los tomaban por locos, o pensaban que se habían escapado de algún sitio raro.

De Nerpio fueron a Pedro Andrés, parece ser que nevando. En esa época no había luz eléctrica en las aldeas de Nerpio y las cervezas las enfriaban en un pozo, de donde salían sin etiqueta, de modo que no se podía saber la marca. De ahí marcharon a Góntar, uno de los parajes más espectaculares de la Sierra. Después fueron a Arguellite, por donde les sorprendió algo de lluvia. La siguiente fue su jornada más difícil, pues anduvieron perdidos en las proximidades del Calar del Mundo, se les hizo de noche, y al final consiguieron cruzar y pernoctar en la Cañada de los Mojones (encima del Mirador de los Chorros), en una caseta de pastor. La siguiente parada fue al campamento de San Juan en Riópar; y el último día, de allí a Alcaraz.

En pocos años, llegaron a ser alrededor de cien personas y las cuestiones de organización a la fuerza tuvieron que resentirse. Hacia la III o IV empezaron a contar con un coche de apoyo. Unos años después entró en juego la Diputación Provincial, que patrocinaba el evento y contribuía a su organización, llamando a los pueblos y buscando lugares adecuados para pasar la noche. La Marcha empezó a adoptar la forma que conocemos actualmente.

Año tras año se incorporan nuevas personas a la Marcha, pero el espíritu de compañerismo, esfuerzo y el afán por recorrer los bellísimos rincones que guardan nuestras Sierras del Segura y Alcaraz, permanecen intactos. La emoción que se vive al llegar a la Plaza Mayor de Alcaraz, tras siete intensos días y dejando atrás más de 150 km, merece sin duda la pena.